La plata es el metal precioso más asequible para joyería y, precisamente por eso, también uno de los más imitados. Saber leer una etiqueta y una marca evita la decepción más común: una pulsera que a los pocos meses cambia de color.
Plata maciza, bañada o plateada
| Denominación | Qué es | Qué esperar |
|---|---|---|
| Plata 925, de ley, sterling | Plata maciza con un 92,5 % de plata | Dura años; se oscurece y se limpia |
| Plata rodiada | Plata maciza con un baño de rodio | Más blanca y no se oscurece mientras dura el baño |
| Plata bañada en oro | Plata maciza con un baño de oro | Color dorado; el baño se desgasta con el roce |
| Bañado en plata, plateado | Otro metal (latón, cobre…) con una capa de plata | Precio bajo; el baño se gasta y asoma el metal base |
| Acero, «tono plata» | No contiene plata | Puede ser una buena joya, pero no es plata |
La ley española permite recubrir objetos de plata con oro, rodio u otros elementos y que sigan considerándose de plata si cumplen sus especificaciones. En cambio, los objetos de otro metal con baño de plata deben venderse como «metal plateado».
Qué marcas buscar
- 925, Sterling o S925 (esta última, habitual en joyería fabricada fuera de Europa).
- En piezas españolas, la marca del fabricante junto a la del laboratorio de contraste.
- En joyas pequeñas, la marca puede ir en el cierre o en una chapita junto a él.
Profundizamos en marcas de la plata y en plata 925.
Cómo detectar una imitación
- Precio imposible: una joya maciza no puede costar menos que la plata que contiene.
- Descripciones ambiguas: «tono plata», «aspecto plata», «metal plateado» o «aleación».
- El imán: si la pieza (no solo el cierre) se pega, no es plata maciza. Más en ¿la plata se pega al imán?.
- El desgaste: zonas amarillentas o rojizas en los bordes indican un baño gastado.
Alergias
Las reacciones a la bisutería suelen deberse al níquel. La plata de ley se alea normalmente con cobre, y la normativa europea limita la liberación de níquel en los artículos que están en contacto prolongado con la piel. Aun así, revisa la composición de cierres y bases, y si tienes alergia, pregunta al vendedor antes de comprar.
Pulseras y brazaletes de plata
Las pulseras de plata de eslabones o de cadena y los brazaletes rígidos son de las joyas que más roce sufren.
- Cierre: en pulseras, el mosquetón es más seguro que la reasa. En brazaletes abiertos, comprueba que la plata tenga grosor suficiente para no deformarse al ponerlo y quitarlo.
- Medida: mide el contorno de la muñeca y añade 1–2 cm para una pulsera holgada.
- Peso: a igual tamaño, un brazalete muy ligero suele ser hueco o de chapa fina.
- Marca: en pulseras, la marca 925 suele ir en el cierre; en brazaletes, en el interior.
Collares y colgantes de plata
En un collar de plata, la cadena y el colgante se eligen juntos: la cadena debe soportar el peso del colgante y su eslabón, dejar pasar la anilla.
- Largo: de 40 a 45 cm para colgantes pequeños; 50 cm o más para piezas grandes.
- Colgantes con piedras: comprueba cómo van engastadas; las pegadas se sueltan con más facilidad.
- Marca: en el colgante y en el cierre de la cadena, que pueden ser de fabricantes distintos.
Para elegir la cadena tienes una guía específica: cadenas de plata.
Anillos y pendientes de plata
- Anillos: pide la talla exacta. La plata maciza puede ajustarse en un taller; las piezas bañadas, no siempre.
- Pendientes: el poste o el gancho es la parte en contacto con la piel; conviene que también sea de plata, sobre todo si tienes la piel sensible.
Cuidados
La plata se oscurece con el tiempo y se limpia con facilidad. Las joyas rodiadas o bañadas en oro deben limpiarse con más suavidad para no desgastar el baño. Toda la información está en por qué se pone negra la plata.