Antes de pesar, calcular o pedir ofertas hay que saber si un objeto es de plata maciza. Muchos objetos que parecen de plata son de otro metal con un baño superficial, y algunos ni siquiera eso. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la propia pieza ofrece pistas.
Empieza por las marcas
Revisa las zonas donde los plateros suelen marcar: el interior de anillos y pulseras, el cierre de collares, el reverso de los mangos de los cubiertos, la base de bandejas, jarras y candelabros. Una lupa de joyero y buena luz ayudan mucho; muchas marcas miden apenas un par de milímetros.
Tienes una guía completa para leerlas en marcas de la plata. Lo que buscas es, sobre todo, una cifra de ley: el número de milésimas de plata pura de la aleación. Las más habituales son 999, 925, 900, 835 y 800. Explicamos cada una en tipos de plata.
Junto a la cifra suelen aparecer otras marcas: el punzón del fabricante, símbolos de garantía de un organismo oficial o, en piezas antiguas, marcas de ciudad y de platero. Su presencia no garantiza nada por sí sola, pero un conjunto de marcas coherente es una buena señal.
Qué exige la ley en España
En España, la Ley 17/1985 regula los objetos fabricados con metales preciosos. Para la plata reconoce tres leyes: 999, 925 y 800 milésimas, sin tolerancia a la baja: una pieza marcada como 925 debe contener al menos esa proporción de plata.
La misma ley establece que los objetos de metal precioso deben llevar dos marcas próximas entre sí:
- La de identificación de origen, que identifica al fabricante o al importador.
- La de garantía, aplicada por los laboratorios de contraste autorizados.
Plateado, chapado y alpaca: lo que no es plata maciza
La ley española también ordena cómo deben denominarse los objetos recubiertos: los que tienen un baño electrolítico se comercializan como «metal plateado» y los que llevan una lámina como «metal chapado con plata». Los objetos de aleación inferior a las leyes legales solo pueden venderse como «plata de baja aleación» y no pueden llevar las marcas obligatorias.
Fuera de España encontrarás otras indicaciones que también apuntan a un objeto recubierto:
| Indicación | Qué significa |
|---|---|
| EPNS, EP | Electroplated nickel silver: base de alpaca con baño de plata |
| Alpaca, plata alemana, nickel silver | Aleación de cobre, níquel y cinc. No contiene plata |
| Silver plated, silverplate | Objeto recubierto de plata |
| Cifras como 90 o 100 en cubertería | Habitualmente, la cantidad de plata del baño, no la ley |
| «Plata tibetana» | Denominación comercial; muchas veces la pieza no contiene plata |
Si dudas entre plata y alpaca, tienes una guía específica: ¿plata o alpaca?.
Pruebas caseras y lo que realmente demuestran
Hay varias comprobaciones que puedes hacer en casa sin dañar la pieza. Úsalas para descartar falsificaciones evidentes, nunca como prueba definitiva.
| Prueba | Qué indica | Limitación |
|---|---|---|
| Imán | La plata no es magnética. Si el imán se pega con fuerza, no es plata maciza (más detalles) | Muchos metales usados en imitaciones tampoco son magnéticos |
| Hielo | La plata conduce muy bien el calor: un cubito apoyado sobre una pieza gruesa se funde deprisa | Solo orienta en piezas grandes y planas; el cobre o el aluminio también conducen bien |
| Paño blanco | La plata se oscurece con el tiempo y deja marcas negras al frotarla | El metal plateado también lo hace, porque su superficie es plata |
| Densidad | Compara el peso con el volumen desplazado en agua | Requiere una báscula precisa; en piezas pequeñas o huecas el error es grande |
La prueba de densidad, paso a paso
La plata pura tiene una densidad de unos 10,5 g/cm³, y la plata 925, ligeramente menos. La mayoría de los metales de imitación son bastante más ligeros. Para estimarla necesitas una báscula de precisión de 0,01 g y un vaso con agua:
- Pesa la pieza en seco.
- Coloca el vaso con agua sobre la báscula y ponla a cero.
- Sumerge la pieza colgada de un hilo, sin que toque el fondo ni las paredes. El peso que marca la báscula equivale, en gramos, al volumen en centímetros cúbicos.
- Divide el peso en seco entre ese volumen.
Un resultado muy alejado de 10 indica que la pieza no es de plata maciza, o que tiene partes huecas o rellenas. Un resultado cercano no lo garantiza.
Pruebas profesionales
Cuando la decisión importa, por ejemplo antes de vender un lote o de comprar una pieza cara, conviene una comprobación profesional:
- Ácidos de prueba. El joyero frota la pieza sobre una piedra de toque y aplica un reactivo. Es rápido y económico, pero solo analiza la superficie y deja una pequeña marca.
- Fluorescencia de rayos X (XRF). Un analizador indica en segundos la composición de la superficie sin dañar la pieza. Puede no detectar un baño grueso sobre otro metal.
- Ensayo de laboratorio. Los métodos de laboratorio, como la copelación o la valoración química, determinan la ley con precisión, a cambio de tomar una muestra.
Señales de alerta
- Marcas mal grabadas, torcidas o que no coinciden con el estilo de la pieza.
- Un «925» en un objeto que se vende muy por debajo del valor de su metal.
- Zonas desgastadas que dejan ver un metal amarillento o rojizo bajo la superficie.
- Pesos sorprendentemente bajos para el tamaño del objeto.
Si la pieza no tiene marcas
La ausencia de marcas no significa que no sea plata: las piezas antiguas, las monedas o las hechas por encargo a menudo no las llevan. Tampoco significa que lo sea. En estos casos, las pruebas caseras sirven para decidir si merece la pena pagar un análisis, y solo ese análisis confirmará la ley. Si la pieza resulta ser de plata, el siguiente paso es valorarla.